En cuanto a la elaboración,
El Consejo Regulador controla las técnicas empleadas en la manipulación
de la uva, el mosto y el vino, la fermentación y el proceso de conservación.
Se establecen unos rendimientos máximos fijados en 70 litros de mosto
o vino por cada 100 kilogramos de uva vendimiada. Dicho rendimiento puede
variar en función de las características de la campaña,
pero en ningún caso puede sobrepasar el 74%.
Se controla que las bodegas elaboradoras respeten los vinos protegidos (tintos,
rosados, blancos y dulces naturales). Este control se inicia en la elaboración
y alcanza hasta el momento previo de su expedición al mercado. Merece
la pena resaltar el proceso de calificación de los vinos mediante el
control de su calidad seguidamente de su elaboración, y posteriormente
hasta su embotellado