El XIX es el siglo del crecimiento
en cantidad y del nacimiento de una preocupación comercializadora desde
los mismos productores. Los límites de la vid van retrocediendo de
la zona Norte y de la Barranca, afianzándose en la Ribera. Sigue habiendo
viña en la Cuenca de Pamplona.
A mediados de siglo, los azotes
del oidium y de la filoxera en Francia crean una gran demanda de vino, propiciando
un enorme desarrollo del sector en Navarra.
Se planta más viña
y pequeños cosecheros convierten su modesta bodega tradicional en un
destacado centro productor. En Campanas se funda la primera bodega como empresa.
Navarra alcanza la mayor extensión de viña de su historia (casi
50.000 hectáreas).
Más de mil productores acuden
a ferias internacionales para promocionar sus vinos (Burdeos, Madrid, Chicago...),
cosechando premios y galardones.
Empieza la crisis en 1885 con una
plaga de mildiu y el desastre total en 1892 con el reconocimiento oficial
de la llegada de la filoxera. La plaga arrasó los viñedos, que
en pocos años pasó de 50.000 Has. a sólo 700.