Tinto

 

Consejo Regulador
La Denominación de Origen
Nuestros vinos
Introducción
Elaboración
Cifras
Bodegas y vinos
Sala de prensa
Enlaces
Enoturismo
Disfrutar del vino
Contacto
English
Cuando las uvas tintas llegan a la bodega, son sometidas a la separación de la parte leñosa, o raspón, siendo estrujadas. La pasta se envía a un depósito de fermentación. El enólogo pone mucho cuidado en dejar un 20% de la capacidad del envase sin llenar, ya que, cuando se inicie la fermentación la pasta aumentará su volumen y ocupará parte de este espacio vacío. Se hace necesaria la adición de anhídrido sulfuroso para lograr una selección microbiana. El sulfuroso ayuda también en la extracción de la materia colorante.
Durante la fermentación y por acción de la levadura, los azúcares se desdoblan en alcohol y se desprende anhídrido carbónico CO2 al mismo tiempo. En este proceso, las materias colorantes del hollejo se disuelven, el gas carbónico empuja hacia arriba los hollejos y se forma una barrera, o "sombrero", en lo alto del depósito, que hay que remojar con mosto en fermentación para activar la extracción del color. El enólogo procura que la temperatura del proceso de fermentación no supere los 30 grados.
Al término de un tiempo, normalmente de 7 a 10 días, se da por finalizado este proceso, llamado de "fermentación tumultuosa" y se procede al "descube"; es decir, a trasegar el vino a otro depósito.
Allí, entre 10 y 20 días (según la temperatura), finalizará, lentamente, la fermentación.
[ Introducción | Tinto | Rosado | Blanco | Moscatel ]