Es el primer paso de la cata. Nos
predispone y nos informa sobre:
El color.
El aspecto (transparencia, limpidez, brillo, posible
efervescencia, la lágrima...) Estos parámetros ya nos van a
transmitir importantes datos sobre el vino; por ejemplo, si es joven o viejo,
si puede tener larga vida o está cayendo, si está turbio o limpio,
si está oxidado...
EL COLOR
El vino es como un ser vivo,
que evoluciona con el tiempo, y va cambiando de color. Así vemos cómo,
por regla general, van cambiando de color los vinos, de jóvenes a viejos:
Blancos (amarillo pálido
- verdoso - acerado - pajizo - dorado - ámbar)
Rosados (rosa pálido
frambuesa - violáceo - fresa - grosella - salmón - piel de cebolla
- rosa amarillo - rosa naranja)
Tintos (rojo violáceo
- amoratado - cereza - rubí - granate - teja marrón)
En el análisis del
color habrá de tenerse en cuenta:
- La intensidad (cantidad)
- El matiz (descripción)